Theodore Roosevelt y la lucha antimonopolios

Jul 11

Theodore Roosevelt y la lucha antimonopolios

9.76

21.09.1912: El entonces Presidente de los Estados Unidos de América, establece en una editorial publicada en The Outlet, cuál es la situación de los grandes monopolios privados ante la ley que los regula: La ley Antitrust.

Conclusiones Estructurales
9.6
9.8
10
9.4
10
Argumento principal
Lógica de argumentación
Tono emocional
Soportes de la argumentación
Cierre
Caracterización del Patrón Cognitivo del Pensamiento©
2.8%
35.9%
46.4%
0%
14.9%
Hechos y datos
Percepciones
Escenarios negativos
Escenarios positivos
Propuestas
Conclusiones Estructurales
Argumento principal
9.6
Lógica de argumentación
9.8
Tono emocional
10
Soportes de la argumentacion
9.4
Cierre
10
Argumento principal
9.6

Con pocas palabras pero con una idea concreta, el Presidente anuncia el propósito de su discurso. Plantea tanto su postura personal como la institucional sobre el tema que trata durante toda su editorial: El funcionamiento de la ley antimonopolios. Como en el resto de su discurso, se atiene a demostrar los beneficios de la aplicación objetiva de la ley Antitrusts. El Presidente señala que:

"Con su cumplimiento ganamos lo siguiente: establecer el principio de que el Gobierno estaba por encima de las grandes sociedades; pero eso fue casi todo lo bueno que conseguimos con esta ley."

Lógica de argumentación
9.8

Un discurso que se plantea revelar la importancia de la lucha legal contra los monopolios, los injustos beneficios que estos obtienen y los perjuicios que generan. En su argumentación, el autor utiliza referencias directas a las palabras de los dueños de monopolios, así como referencias populares. Dicha característica argumentativa facilita la transmisión del mensaje pues para el lector resulta sencillo comprender el tema y la propuesta que realiza.

Para demostrar el mal funcionamiento de la ley (entonces) vigente, en sus líneas incluye frases simples, como cuando dice: "Personas que compran acciones de Standard Oil en la bolsa en Nueva York me cuentan que la única diferencia es que antes el agente les daba un papel y ahora les da un sobre que contiene treinta y siete hojas, y eso es todo."

Tono emocional
10

A lo largo de toda la editorial mantiene dos tonos emocionales: De confrontación directa con los dueños de monopolios y de empatía hacia la población general. Con tal recurso ayuda al lector a comprender la postura del Presidente ante los poderes de las grandes fortunas. Su discurso es respetuoso pero no duda en calificar las acciones de los dueños de las fortunas, por ejemplo cuando cita las palabras de un millonario y dice:

"Mister Wilson, en un reciente discurso en Nueva York, dijo que «nadie entre los hombres puede tener la sabiduría necesaria para permitirle regular los procesos industriales del país». Me interesó mucho esta observación porque representa la actitud exacta que siempre toman los ultraconservadores respetables en cuestiones de este tipo."

Soportes de la argumentación
9.4

Con permanentes referencias a las palabras de magnates conocidos, el Presidente ilustra el sentido de su determinación para acabar con los poderes que ellos (los monopolios) ejercen sobre el Estado y los ciudadanos. Con el uso constante de ejemplos sobre la Ley Antimonopolios y los laxos alcances que había tenido, el Presidente advierte que los cambios llegarán solo una vez que se tomen medidas concretas.

"el resultado del proceso para la disolución de las propiedades de mister Rockefeller aumentaron su valor en bolsa mucho más de lo que habían valido hasta entonces" - "algunos de los grandes magnates del ferrocarril acostumbraban a decir antes de que se aprobara la Ley de Comercio Interestatal (...) que «nadie, ningún ser viviente, podía tratar de regular el complicadísimo negocio de los ferrocarriles»."

Cierre
10

Concluye con referencias directas sobre la afectación de los monopolios al Estado y reserva para el final una conclusión determinante. Esta estructura de cierre le permite dejar claro al lector cuál es la postura específica del Presidente ante las corporaciones dominantes. Con énfasis y de manera directa, concluye:

"Lo que deseo en nuestros proyectos industriales es ver establecida una Comisión industrial interestatal, que podrá manejar la Standard Oil, el Trust del Acero, el Trust del Tabaco, y todos los grandes trusts; mediante acciones administrativas".

Caracterización del Patrón Cognitivo del Pensamiento©
Hechos y datos
2.8%

2.8% de palabras para emitir Hechos y Datos bajo constructos aislados: "Con su cumplimiento ganamos lo siguiente: establecer el principio de que el Gobierno estaba por encima de las grandes sociedades".

Con fuente
0%
Sin fuente
2.8%
Cita a terceros
0%
Percepciones
35.9%

36% de palabras del autor se caracterizaron bajo forma de Percepciones; principalmente su Opinión con 14% de palabras, pero además Comparación, y Referencia a Terceros: "Mister Wilson, en un reciente discurso en Nueva York, dijo que «nadie entre los hombres puede tener la sabiduría necesaria para permitirle regular los procesos industriales del país». Me interesó mucho esta observación porque representa la actitud exacta que siempre toman los ultraconservadores respetables en cuestiones de este tipo. Palabra por palabra, es lo que algunos de los grandes magnates del ferrocarril acostumbraban a decir antes de que se aprobara la Ley de Comercio Interestatal."

Opinión
13.9%
Referencia a terceros
8.6%
Provocación
4.3%
Comparación
9.1%
Duda/pregunta
0%
Juicio de valor positivo
0%
Juicio de valor negativo
0%
Autorevelación
0%
Idea épica
0%
Declaración de principios
0%
Escenarios negativos
46.4%

El 46% de las palabras del discurso le sirven al autor para formular argumentos Racionales de connotación negativa que fundamentan su tesis principal. El autor organiza, entorno a ejemplos de casos legales pasados, justificaciones a sus dichos; constructos complejos que conforman demostraciones basadas en datos, opinión y argumentos: "Tomemos el caso de los Seguros Northern. Bajo mi mandato este pleito llegó a una conclusión favorable. Yo creí en un principio que habíamos llegado a una solución definitiva y real de las dificultades, y mis contrarios lo creyeron también, por lo que al principio estaban muy preocupados, pero al final se demostró que lo que habíamos conseguido es lo que decía antes. Como dijo uno de los más grandes magnates implicado: «Cuando se fue el humo, me encontré que en vez de justificar mi propiedad con un trozo de papel, como antes, ahora lo tengo que demostrar con dos»".

Amenazas
0%
Debilidades
46.4%
Escenarios positivos
0%

Ninguno.

Ventajas
0%
Oportunidades
0%
Fortalezas
0%
Propuestas
14.9%

15% de sus palabras para emitir una propuesta en forma de Estrategia y otra de Objetivo: "Lo que deseo en nuestros proyectos industriales es ver establecida una Comisión industrial interestatal, que podrá manejar la Standard Oil, el Trust del Acero, el Trust del Tabaco, y todos los grandes trusts; mediante acciones administrativas, igual que la Comisión del Comercio Interestatal maneja los ferrocarriles, y con un poder mayor que el que se ha conferido a la Comisión del Comercio Interestatal."

Propuesta completa
0%
Sólo estrategia
10.6%
Sólo objetivos
4.3%
Idea genérica
0%
Sólo acción
0%
Sólo responsables
0%
Cápsula y opinión

Estructuralmente, discurso de 9.8/10 en escala ADQAT. 718 palabras sin punto débil. Potente, lógico, razonable y sin pie a la interpretación. Theodore Roosevelt anuncia la estricta aplicación antimonopolios lanzando un retador: "Con su cumplimiento ganamos lo siguiente: establecer el principio de que el Gobierno estaba por encima de las grandes sociedades”.

En su argumentación, el entonces Presidente estadounidense se refiere a los dueños de monopolios por sus nombres, así́ como referencias y dichos populares. Tal característica facilita su comprensión. Un ejemplo: "Personas que compran acciones de Standard Oil en la bolsa en Nueva York me cuentan que la única diferencia es que antes el agente les daba un papel y ahora les da un sobre que contiene treinta y siete hojas, y eso es todo."

A lo largo de su mensaje mantiene dos tonos emocionales: De confrontación con los dueños de los monopolios y de empatía con la ciudadanía. Así ayuda al público a comprender su posición ante los poderes económicos. Su discurso se mantiene con respeto pero no duda en calificar las acciones de los dueños de fortunas, por ejemplo cuando señala:

"Mister Wilson, en un reciente discurso en Nueva York, dijo que «nadie entre los hombres puede tener la sabiduría necesaria para permitirle regular los procesos industriales del país». Me interesó mucho esta observación porque representa la actitud exacta que siempre toman los ultraconservadores respetables en cuestiones de este tipo."

Cognitivamente discurso de pocos hechos y datos; poco más de 1/3 de sus palabras emiten emociones, bajo forma de opinión, comparación, referencia a terceros y provocación. 46% de sus palabras emiten debilidades del sistema de monopolios de manera clara y no estridente. Su propuesta es amplia en materia de estrategia y algunos objetivos. Patrones apropiados de un discurso rupturista.

Los Estados Unidos de América, el país capitalista por excelencia, combate desde hace más de 100 años con suma eficiencia a los monopolios, considerados como el cáncer de la economía.

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Discurso Íntegro

Desde mi primer mandato, dirigí y comprobé y luego estudié el funcionamiento de la ley Sherman antitrust. Cuando llegué a la administración esta ley estaba muerta y fui el primero que la puso en funcionamiento.

Con su cumplimiento ganamos lo siguiente: establecer el principio de que el Gobierno estaba por encima de las grandes sociedades; pero eso fue casi todo lo bueno que conseguimos con esta ley.

Tomemos el caso de los Seguros Northern. Bajo mi mandato este pleito llegó a una conclusión favorable. Yo creí en un principio que habíamos llegado a una solución definitiva y real de las dificultades, y mis contrarios lo creyeron también, por lo que al principio estaban muy preocupados, pero al final se demostró que lo que habíamos conseguido es lo que decía antes. Como dijo uno de los más grandes magnates implicado: «Cuando se fue el humo, me encontré que en vez de justificar mi propiedad con un trozo de papel, como antes, ahora lo tengo que demostrar con dos».

Observemos la decisión sobre Standard Oil. La compañía Standard Oil se disolvió nominalmente debido a un proceso en su contra. Nominalmente se dividió en treinta y cuatro compañías diferentes. De momento cundió el pánico en Wall Street, y bajo la presión de aquel pánico, los grandes financieros creyeron durante un tiempo que aceptarían y recomendarían la política de control que yo defendía, porque aunque el control les controlaría realmente, les limitaría y les pondría obstáculos, por lo menos escaparían a la muerte. Luego se encontraron con que solamente estaban expuestos a una muerte ficticia. y el resultado del proceso para la disolución de las propiedades de mister Rockefeller aumentaron su valor en bolsa mucho más de lo que habían valido hasta entonces, y a su más que suficiente fortuna añadió unos ochenta o noventa millones de dólares, mientras que el precio del petróleo subió para el consumidor. Personas que compran acciones de Standard Oil en la curva en Nueva York me cuentan que la única diferencia es que antes el agente les daba un papel y ahora les da un sobre que contiene treinta y siete hojas, y eso es todo.

Recordaréis que mister Pierpont Morgan decía: «No se puede hacer una tortilla sin batir los huevos». Este intento particular de probar de no batir los huevos no fue bueno más que para los propietarios de los huevos, porque “aumentó de manera indefinida el valor de los huevos e hizo que la tortilla costara más al público en general. Nuestra proposición actual no es de no batir los huevos mediante una mera sucesión de procesos, sino que el gobierno ejerza un control administrativo que impida que los huevos se batan.

Mister Wilson, en un reciente discurso en Nueva York, dijo que «nadie entre los hombres puede tener la sabiduría necesaria para permitirle regular los procesos industriales del país». Me interesó mucho esta observación porque representa la actitud exacta que siempre toman los ultraconservadores respetables en cuestiones de este tipo. Palabra por palabra, es lo que algunos de los grandes magnates del ferrocarril acostumbraban a decir antes de que se aprobara la Ley de Comercio Interestatal. Acostumbraban a decir que «nadie, ningún ser viviente, podía tratar de regular el complicadísimo negocio de los ferrocarriles». Otros grandes financieros decían más o menos lo mismo cuando se propuso establecer las comisiones de utilidades públicas.

Digo al profeta actual que observe cómo los hechos refutaron a los profetas de ayer. No hay más dificultad en regular la Standard Oil Corporation que en regular un gran ferrocarril. Hemos conseguido que la Ley de Comercio Interestatal funcione. Hemos comprobado, por la manera en que funciona hoy día, que la forma de controlar los ferrocarriles radica en aumentar el poder, y especialmente la aplicación del poder, de la Comisión del Comercio Interestatal, regulando y controlando los trenes, no desarrollando la Ley antitrust. El verdadero control de los trusts llegará solamente cuando se adopten expedientes similares. Lo que deseo en nuestros proyectos industriales es ver establecida una Comisión industrial interestatal, que podrá manejar la Standard Oil, el Trust del Acero, el Trust del Tabaco, y todos los grandes trusts; mediante acciones administrativas, igual que la Comisión del Comercio Interestatal maneja los ferrocarriles, y con un poder mayor que el que se ha conferido a la Comisión del Comercio Interestatal.

Fuente:http://laeradehobsbawm.wordpress.com/materiales-sobre-la-era-del-imperio/materiales-para-historia-de-la-era-del-imperio/textos-para-historia-de-la-era-del-imperio/theodore-roosevelt-y-la-lucha-antitrust/