J.M. Santos, Cumbre de la Alianza del Pacífico

May 24

J.M. Santos, Cumbre de la Alianza del Pacífico

7.28

El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos Calderón, recibe con un discurso el liderazgo de la Cumbre de la Alianza del Pacífico, el 23 de mayo del 2013. Evaluación con la herramienta AdQat: 1,496 palabras.

Conclusiones Estructurales
4.4
6.0
9.2
7.4
9.4
Argumento principal
Lógica de argumentación
Tono emocional
Soportes de la argumentación
Cierre
Caracterización del Patrón Cognitivo del Pensamiento©
14.3%
45.1%
0%
37.9%
2.6%
Hechos y datos
Percepciones
Escenarios negativos
Escenarios positivos
Propuestas
Conclusiones Estructurales
Argumento principal
4.4
Lógica de argumentación
6.0
Tono emocional
9.2
Soportes de la argumentacion
7.4
Cierre
9.4
Argumento principal
4.4

Tardado en el anuncio de su propósito, el Presidente Santos de manera poco clara dijo del objetivo de su mensaje: "Nos reunimos hoy –por séptima vez– los presidentes de los países miembros para consolidar su desarrollo y para fijar sus derroteros.”

Comienza con una cita que alude a la circunstancia que le rodea: "Deng Xiaoping, el líder chino que gestó el despertar económico de su nación, pronunció una frase hace 25 años (...) 'Se dice a menudo que el siglo XXI será el siglo del Pacífico, pero yo creo que podría ser también el siglo de América Latina'. ¡Cuánta clarividencia había en esa sentencia!"

Lógica de argumentación
6.0

Un mensaje ordenado que describe el contexto y los logros que se pretenden, pero que deja de lado el señalamiento de factores puntuales que ayudarían a entender su mensaje. En algunos momentos del discurso esta consideración lo vuelve confuso.
Luego de que el mandatario anunciara una reunión entre empresarios del hemisferio, sin señalar las perspectivas reales, dice: "Sus negocios –que espero que sean muchos y muy buenos– tienen un significado especial para nuestros países: empleo, trabajo, muchos más empleos de calidad, para nuestros ciudadanos."

Al señalar los propósitos y resultados de la alianza, el Presidente omite integrar información puntual que sume para entender sus ideas. Por ejemplo: "Con la Alianza nos estamos conociendo más, nos estamos conociendo mejor, y esto se refleja en una novedosa cooperación en educación."

Tono emocional
9.2

Apropiado en el recurrente uso de calificativos positivos que ilustran su mensaje. El Presidente Santos realiza referencias afectivas a los demás representantes de naciones e invitados: "Igualmente nos estimula muchísimo contar con países observadores de tanta importancia, de tanta significación como son Canadá, España, Australia, Nueva Zelanda, Uruguay y Japón."

De manera empática señala una cercanía de valores que comparten las naciones y enlista algunos. Su mensaje permea de manera positiva cuando incluye la frase: "Pero quiero ser claro: ninguno de estos ideales, ninguna de estas creencias, tienen valor si no es porque se traducen en bienestar, en empleo, en mejor calidad de vida para nuestros pueblos."

Soportes de la argumentación
7.4

Alto en referencias a terceros y hechos puntuales sobre el avance de la Cumbre, el mensaje se desarrolla en un contexto de pocos datos y alta propensión a integrar su opinión, por ejemplo: "Bien lo dijo el Doctor Luis Alberto Moreno, presidente del BID, quien hoy nos acompaña, en una reciente columna: (...) Y yo agregaría, Doctor Moreno, que en América Latina es tal vez el proyecto más ambicioso en toda su historia."

Contextualiza con algunas referencias personales sobre la historia de la Cumbre, así como de la necesidad y la importancia de que los países se reúnan con fines comunes, por ejemplo cuando dijo: "Recuerdo, Presidente Piñera, cuando usted vino en visita oficial en noviembre de 2010…"

De relevancia en el sentido de su mensaje, hacia la mitad de éste, cita puntualmente dos avances que ha realizado su gobierno e insta a los demás países miembros a dar continuidad a los avances. Dijo: "Así estamos cumpliendo con nuestro compromiso –que es el de todos los países miembros– de avanzar en la formalización e implementación del acuerdo en todos sus aspectos."

Sin utilizar cifras o datos concretos, hace una compleja explicación del desarrollo obtenido con la alianza, por ejemplo: "Tenemos, además, una inflación que es prácticamente la mitad del promedio regional, y un crecimiento económico que ha sido y se proyecta por encima del promedio regional que a su vez está por encima del promedio mundial."

Cierre
9.4

Concluye el mensaje de manera clara y rápida. Con pocas palabras sintetiza su objetivo al frente de la Alianza, y concluye comprometiéndose a desarrollar un papel de promotor de la misma: "Al recibir la presidencia pro-témpore de la Alianza, (...) manifiesto el compromiso de nuestro país de seguir promoviendo el avance en todos los frentes para que construyamos una integración eficaz y eficiente."

Caracterización del Patrón Cognitivo del Pensamiento©
Hechos y datos
14.3%

Un discurso de hechos y datos sin fuente, apenas los suficientes, casi un 10%.

Con fuente
0%
Sin fuente
10%
Cita a terceros
4.3%
Percepciones
45.1%

Casi la mitad de sus palabras son destinadas para opinión, alrededor del 40% (Yo creo, yo siento, yo espero):

"Hoy me alegra mucho poder compartir con ustedes dos excelentes novedades: Yo creo, sinceramente, que es difícil encontrar un ejemplo de integración en el mundo que opere con tanta agilidad, con tanta facilidad y disposición como lo hacemos dentro de la Alianza."

3.4% son para juicios de valor positivo.

Opinión
40%
Referencia a terceros
1.7%
Provocación
0%
Comparación
0%
Duda/pregunta
0%
Juicio de valor positivo
3.4%
Juicio de valor negativo
0%
Autorevelación
0%
Idea épica
0%
Declaración de principios
0%
Escenarios negativos
0%

Inexistente.

Amenazas
0%
Debilidades
0%
Escenarios positivos
37.9%

Destina casi 38% de sus palabras para construir racionales. Por ejemplo, Ventajas 23.5%: "Tenemos, además, una inflación que es prácticamente la mitad del promedio regional, y un crecimiento económico que ha sido y se proyecta por encima del promedio regional que a su vez está por encima del promedio mundial."

Ventajas
23.5%
Oportunidades
9.7%
Fortalezas
4.7%
Propuestas
2.6%

Expresa un objetivo: "Hoy vamos a analizar juntos los avances y las perspectivas de nuestro grupo de integración profunda, y quiero destacar y agradecer el buen trabajo que han realizado los grupos y sub-grupos técnicos en los diferentes capítulos que se negocian."

Propuesta completa
0%
Sólo estrategia
0%
Sólo objetivos
2.6%
Idea genérica
0%
Sólo acción
0%
Sólo responsables
0%
Cápsula y opinión
  • Cognitivamente, discurso hecho de 15% de hechos y datos, sobre todo, sin fuente. 4 de cada 10 palabras conforman opiniones. Una invasiva emisión de ventajas, oportunidades y fortalezas que
  • palabras conforman opiniones. Una invasiva emisión de ventajas, oportunidades y fortalezas que ocupan un tercio de sus palabras. Pocos objetivos conforman sus propuestas.
  • Discurso de optimismo desbordado. Santos dijo: “Yo creo, sinceramente, que es difícil encontrar un ejemplo de integración en el mundo que opere con tanta agilidad”
  • Estructuralmente un discurso de 7.3/10 en escala adqat. Su punto fuerte el tono emocional y cierre; y lo débil, un pobre argumento central hilvanado con confusos soportes a la argumentación. Discurso de comunicabilidad media alta.
  • Discurso que deja la sensación de optimismo a ultranza, pues todas las referencias empleadas son de carácter positivo. Aun cuando son ciertas o pendientes de comprobación, la región Pacífico en América tiene aspectos sociales altamente criticables y notoriamente mejorables.
  • Palabras de convicción más que de racionales, donde el Presidente Santos recuerda al ex mandatario de la China autoritaria de Den Xiao Ping a quien se refiere, como un visionario. Se dirige a los
  • Pudo haber tenido más impacto, de haber señalado con realismo el estado particular o general de los países que integran la Alianza.
  • Este mensaje se pudo haber soportado mejor con el uso de la cifra actual de los ciudadanos en situación de pobreza. Señaló la importancia social del cumplimiento de la alianza: "La integración entre nuestras naciones, no es por ambición comercial o económica, sino porque sabemos que este es el mejor camino para que millones y millones de familias en nuestros países encuentren un porvenir de esperanza y salgan de la pobreza."
  • Decía Abraham Lincoln: La demagogia es la capacidad de vestir las ideas menores con la palabras mayores. 
Discurso Íntegro

Deng Xiaoping, el líder chino que gestó el despertar económico de su nación, pronunció una frase hace 25 años, que hoy tiene más vigencia que nunca.

Dijo lo siguiente: "Se dice a menudo que el siglo XXI será el siglo del Pacífico, pero yo creo que podría ser también el siglo de América Latina".

¡Cuánta clarividencia había en esa sentencia! Lo cierto es que hoy podemos decir que ambas opciones son posibles y muy reales, y que éste –más que el siglo del Pacífico, o más que el siglo de América Latina– será el siglo del Pacífico y de América Latina.

Porque el Asia-Pacífico es el nuevo polo de desarrollo del mundo y América Latina quiere ser parte, quiere ser socia de ese desarrollo.

Para lograrlo creamos esta Alianza del Pacífico, y nos reunimos hoy –por séptima vez– los presidentes de los países miembros para consolidar su desarrollo y para fijar sus derroteros.

En nombre de 47 millones de colombianos quiero dar la más cálida y afectuosa bienvenida a mis colegas presidentes de Chile, de México, de Perú –miembros fundadores de la Alianza–, así como a los Jefes de Estado y de Gobierno y otros representantes por los países observadores y organismos internacionales que nos acompañan.

Hace apenas dos años y medio comenzó a forjarse este proceso de integración profunda, y ciertamente es muy satisfactorio y muy revelador constatar el rápido desarrollo que ha tenido y el importante peso que comienza a ganar en el escenario mundial.

Recuerdo, presidente Piñera, cuando usted vino en visita oficial en noviembre de 2010, estando usted y yo, ambos en nuestro primer año de mandato.

Hablamos entonces sobre la carta que habíamos recibido unas semanas del presidente Alan García, del Perú, quien nos invitaba a profundizar la integración entre nuestros países, un tema sobre el cual, ya estaba presente en nuestras mentes y corazones.

Qué obvia parecía esta integración para naciones como las nuestras: cercanas, con costas sobre un mismo océano, con necesidades e ideales similares!

Hoy la Alianza del Pacífico no solo es un proceso vigente, concreto y en expansión, con unos primeros resultados exitosos, sino es –sobre todo– un proceso con un inmenso potencial.

Bien lo dijo el doctor Luis Alberto Moreno, presidente del BID, quien hoy nos acompaña, en una reciente columna: la Alianza del Pacífico es la propuesta de integración más ambiciosa que se haya visto en décadas.

Y yo agregaría, doctor Moreno, que en América Latina es tal vez el proyecto más ambicioso en toda su historia.

Han cambiado los gobiernos en Perú y en México, y el compromiso con la Alianza –presidentes Humala y Peña Nieto– se ha mantenido igual de firme en una demostración de que este proceso se ha convertido en una verdadera política de Estado en nuestros países, más allá de las transiciones políticas internas.

Nos sentimos muy satisfechos –y muy honrados– al contar a Costa Rica y a Panamá como países candidatos para ingresar a la Alianza como miembros plenos –una condición a la que Guatemala, en buena hora, también ha anunciado su voluntad de aspirar–.

Igualmente nos estimula muchísimo contar con países observadores de tanta importancia, de tanta significación como son Canadá, España, Australia, Nueva Zelandia, Uruguay y Japón.

Hoy me alegra mucho poder compartir con ustedes dos excelentes novedades:

La primera es que el día de ayer la presidenta Laura Chinchilla y este servidor suscribimos el tratado de libre comercio entre nuestros países, lo que acerca aún más el momento en que Costa Rica haga parte plena de la Alianza, una vez el acuerdo sea ratificado por nuestros respectivos congresos.

La segunda es que –también ayer– sancioné la ley mediante la cual el Congreso de Colombia aprobó el Acuerdo Marco de la Alianza del Pacífico y lo incorporó a nuestra legislación interna.

Así estamos cumpliendo con nuestro compromiso –que es el de todos los países miembros– de avanzar en la formalización e implementación del acuerdo en todos sus aspectos.

Esta Alianza –la que soñamos a fines del 2010– es hoy una realidad positiva con resultados que comienza a verse en facilitamiento y buenas perspectivas del comercio, de la inversión, de la movilidad de personas, de la movilidad de capitales, no sólo entre nuestros países sino frente al resto del mundo.

Reunimos más de la tercera parte de la población de América Latina y del Caribe, y nuestras economías unidas representan más de la tercera parte del PIB de la región, convirtiéndonos –como grupo– en la octava economía del mundo.

Tenemos, además, una inflación que es prácticamente la mitad del promedio regional, y un crecimiento económico que ha sido y se proyecta por encima del promedio regional que a su vez está por encima del promedio mundial.

Qué bueno poder decir que los tres países de la región donde más creció la inversión extranjera directa el año pasado –Perú, Chile y Colombia– hacen parte de la Alianza.

Hoy vamos a analizar juntos los avances y las perspectivas de nuestro grupo de integración profunda, y quiero destacar y agradecer el buen trabajo que han realizado los grupos y sub-grupos técnicos en los diferentes capítulos que se negocian.

Yo creo, sinceramente, que es difícil encontrar un ejemplo de integración en el mundo que opere con tanta agilidad, con tanta facilidad y disposición como lo hacemos dentro de la Alianza.

No solo avanzamos en temas de facilitación del comercio, y de mercado de capitales y de inversión, sino también en aspectos muy importantes para la unión y el trabajo conjunto de nuestros pueblos como es la eliminación de LAS visas para el libre ingreso de nuestros ciudadanos, como ya lo hizo, muchas gracias, México y como lo ha anunciado Perú en el tema de visas de negocios.

También muy importantes son las sinergias que estamos logrando para abrir o compartir sedes comerciales o diplomáticas, como una forma de optimizar costos y mostrar un frente unido frente al gran mercado al que queremos llegar.

Con la Alianza nos estamos conociendo más, nos estamos conociendo mejor, y esto se refleja en una novedosa cooperación en educación que ya se ha visto plasmada en la creación de 100 becas de educación superior en cada país para los estudiantes de los otros tres países miembros.

Todo esto es posible porque compartimos valores y creencias; de lo contrario, esta integración sería una utopía.

Creemos en la vigencia del Estado de derecho, creemos en la democracia, creemos en la separación de los poderes públicos, creemos y en la protección y respeto de los derechos humanos, creemos en las libertades fundamentales.

Creemos en las bondades del libre comercio, de la integración y la inversión extranjera; en el respeto de la propiedad privada y de las reglas del juego, y en la importancia de fomentar nuestra competitividad para ser exitosos en los mercados globales.

Pero quiero ser claro: ninguno de estos ideales, ninguna de estas creencias, tienen valor si no es porque se traducen en bienestar, en empleo, en mejor calidad de vida para nuestros pueblos.

Si nos hemos unido y trabajado con eficacia estos dos años y medio, si estamos decididos a profundizar la integración entre nuestras naciones, no es por ambición comercial o económica, sino porque sabemos que este es el mejor camino para que millones y millones de familias en nuestros países encuentren un porvenir de esperanza y salgan de la pobreza.

La Alianza del Pacífico es, ante todo, una alianza por el bienestar de 210 millones de personas que habitan nuestros países y –en una visión más amplia– por el bienestar de toda la región.

Porque esta Alianza –a quién le cabe duda– es el nuevo motor económico y de desarrollo de América Latina y el Caribe.

Y para potenciarla aún más, hoy mismo se celebra el Encuentro Empresarial de la Alianza del Pacífico, que reúne a empresarios de todo el hemisferio interesados en aprovechar las grandes oportunidades de comercio e inversión que se gestan alrededor de esta alianza.

Sus negocios –que espero que sean muchos y muy buenos– tienen un significado especial para nuestros países: empleo, trabajo, muchos más empleos de calidad, para nuestros ciudadanos.

Queridos amigos:

Hace algo más de 20 años, en esta misma ciudad de Cali, siendo yo el primer ministro de Comercio Exterior del país, expresé el sueño de que Colombia tenía que mirar hacia el Pacífico, pues ese era el océano y la región del futuro.

Hoy me siento muy feliz, como presidente, al ver que este sueño se está realizando y se está convirtiendo en hechos concretos, palpables, no solo para Colombia sino para todo el continente.

Al recibir la presidencia pro-témpore de la Alianza, quiero agradecer el excelente trabajo realizado por Chile en su respectivo periodo, y manifiesto el compromiso de nuestro país de seguir promoviendo el avance en todos los frentes para que construyamos una integración eficaz y eficiente, como la que venimos forjando hasta ahora.

Nuevamente bienvenidos, y los invito a trabajar con entusiasmo por un nuevo horizonte de progreso y justicia social para nuestros pueblos.

 

Juan Manuel Santos

23 mayo 2013  

Fuente: http://wsp.presidencia.gov.co/Prensa/2013/Mayo/Paginas/20130523_02-pacifico.aspx